

Es triste, doloroso, cruel y anti económico … hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una mujer podía decir es: "Tenemos que hablar...".

Digo yo, y dicen muchos … y si nos tranquilizamos? Si nos ponemos a pensar un segundo, y le hacemos frante a esta pandemia con calma, con Dios en nuestros corazones, con nuestra identidad salvadoreña a flote?

Y en medio de los vientos de Navidad que nunca llegaron, y los regalos de Navidad que quien sabe si llegan (gesto de contar chirilicas y ver que no ajusta), y la Reforma de Pensiones que si llegó pero ..., los Salvadoreños desesperanzados y desempleados y con flacas esperanzas en el 2023, más flacas que el "Fideo" Di María.... llegamos a la final del Mundial.