La penúltima vez que salí disparado de un cañón fue cuando Ofelia se mandó a mudar con Maxi, nuestro hijo y me dejó. Harta, cansada de tanta pobreza, para siempre.

Hace 45 años todavía estábamos en el siglo pasado. Yo escribía canciones, tocaba en un grupo de Rock, trabajaba medio tiempo en un Blockbuster, todo valía la pena menos nada.
Yo soy auditor contable . Y no me llamo Hermógenes. Y nunca me tiré a un río porque no sé nadar. Yo lo único que sé es auditar, números y más números hasta encontrar los errores: también trabajé de niño actor a los 10 años, pero se acabó cuando me cambió la voz.



(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).
Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).

“Antes, cuando había dictadura, vos sabías quien era el enemigo, porque usaban uniforme, hoy, que ya no hay dictadura, estamos más reprimidos que entonces, aunque a los malos no los distinguimos … todos sabemos que están”. (Charly García).

Fue en nuestro viaje con mi esposa, la Margarita, a Paris, bah! Viaje a Paris era un decir, en realidad era uno de esos viajes típicos "Visite doce capitales europeas en diez días" y supimos que estábamos en Paris, porque el guía turístico así lo dijo en el bus, donde nos llevaron como escupida de los Campos Eliseos a Montparnasse en minutos y nos decían ... "esa es la torre Eiffel, Zoom !, Ese es el Arco del triunfo, Zoom !" en fin ...