
Mi hija, cuando tenía cinco años creía que el vocablo «guerra» era una mala palabra (de hecho tenía razón, pero no había que confesarlo muy abiertamente, porque era asunto candente …. Nah! lo sigue siendo )

“Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.

Hijo de Felipe III de Francia e Isabel de Aragón. El 16 de agosto de 1284 contrajo matrimonio con Juana de Navarra, hija y heredera de Enrique I, rey de Navarra, conde de Champaña y de Brie. A la muerte de su padre, acaecida en Perpiñán, a consecuencia quizás de su derrota en la llamada “cruzada contra Aragón”, ciñó la Corona de Francia el 5 de octubre 1285.

La clasificación sudamericana al Mundial de Alemania 1974, fue bastante compleja, complicada y llena de vericuetos políticos.
Y escribo “inoxidable” porque parece que en aquellas épocas doradas de la Edad Media, cuando un esposo, caballero, se marchaba muy a las Cruzadas, o sea de París a Jerusalén, seis años de camino y guerra ….

Padre
Era medio dictatorial ser padre! Hace un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como si no fuera dictamen de Dios, sino reglamento de la FIFA.