
Es realmente sorprendente …
Cada 1 de junio, de cada cinco años, un nuevo Presidente se juramenta, e invariablemente, sea de izquierdas o derechas, alcohólico o abstemio, hetero u homo, lanzallamas o traga sables, demócrata o fascista, se llena la boca con la misma frase …

A nuestro país, llegan con un “pajeadito” muy particular, muy extranjero con mucha verborrea y muy poca vergüenza, una serie de personajes, expertos en nada y solucionadores de todo (tipo nuestros diputados, pero viniendo de afuera).

Yo crecí con la idea de que el Pato Donald era el verdadero jefe del Mundo Disney, o sea, no sé si ustedes coinciden conmigo, pero Mickey en Latinoamérica, nunca fue el mero mero, era más popular Donald.

Hemos vivido equivocados!
Mientras muchos se preocupan por los residuos fósiles, el agujero de ozono, las centrales nucleares y chorradas así que están destruyendo al mundo, hemos llegado por otro lado, a conclusiones alarmantes:
El efecto invernadero y sus nefastas consecuencias sobre el cambio climático, lo producen los pedos de la vaca.

Hace unos días tuve la desgraciada experiencia de poder sufrir el desprecio que sufren las personas que no andan una corbata o un reloj de marca, esto sin mencionar si tu auto no es del año 2000 para acá.

Aporto el título de este post en defensa de la democracia ante la amenaza de quienes quieren cuidarla. Lo digo en serio. Y además agrego que ya mismo hay que salir a socorrer de su cautiverio a gran parte de los legisladores sometidos a una parálisis y huevonería cerebral que cada día les carcome el ya escaso soporte de dignidad que les queda.

“Que lo que conseguimos juntos no nos falte, pero por Dios ..consigamos todo lo que nos hace falta !

El futbol es de las pocas cosas que medio nos quedan, para generarnos un asomo efímero de esperanza, y encima esa esperanza nos la bajan a pedradas los mismos que deberían velar por el fútbol.

Nos quedábamos ayer en la parte de que a Tarzán parece que no le gustaban las morenas, y hasta que apareció Jane, no tenemos reporte acerca de cuál era su relación con Chita.

Es un mal hábito nacional, cada vez más arraigado, cada vez más de moda, criticar al otro … siempre al otro, nosotros, yo (en primera persona) … jamás tengo culpa de nada!