
"Edad: 24-30 años
Experiencia: 2 años en gerencia..."
Empresas, ¿de verdad creen que esto es efectivo? Es paradójico que, buscando un trabajo de acuerdo a mis estudios, mis habilidades y conocimientos, me encuentre con que no puedo aspirar a ningún cargo porque no tengo experiencia en el;
pero tengo la edad que requieren; es ese círculo vicioso en que "no te contrato porque no tienes experiencia; pero no quiero ser tu primer experiencia porque no confío en tus estudios, vete a adquirirla en otro lado" y así sucesivamente, empresa tras empresa, que necesitan personal, pero no contratan los que necesitan porque 1. no tienen experiencia previa 2. Son muy jóvenes 3. Tienen experiencia empírica (no certificada por un papel que diga que aprendió) 4. Se pasan de la edad 5. no dominan otro idioma 6. no tienen carro.... o sea, que ¿por no tener un medio de transporte propio no podré tener un empleo? ¿Qué hay detrás de ello?
Se han puesto de moda las pasantías "empleo explotado temporal no remunerado para que no sea necesario gastar mucho en un elemento que al final se hartará y se irá solo; luego el siguiente, y el siguiente igual"
¿Qué falta? "Páguenos por trabajar con nosotros"? por favor!!
"La situación no está para andarse quejando", "mientras paguen más del mínimo", "sin prestaciones? Bueno, ni modo" Son palabras que he escuchado más veces que el ave maría en un rosario; tanta gente desempleada... o subempleada; cuando no "yo a un call center iré a parar" donde se siente que pagan bien por explotarte más horas de las legales, donde tenés beneficios de AFP y seguro, pero no podés tomarte los días libres normales (a menos que tengas la suerte de los weekends off) Pero ese es otro tema del que pronto hablaré
Empresas, ¿piensan seguir así de descarados para aprovechar la necesidad de la población?
Gente: ¿van a seguir dándoles atol con el dedo?
Ambos, despierten!! Si no ven esto de modo que ganen ambos, respetando las leyes laborales, y buscando el bienestar de sus empleados van a tener buenos elementos; tanto empresas como empleados, todo es trabajo de equipo.

Creo que las noches frías traen consigo caricias de melancolía, que el masoquismo es una prueba de amor sincero, que no hay propuestas decentes en una mirada indecorosa, que el olvido es una excusa que no existe. Creo en el dialecto de las miradas, en los poetas sin musas, en los “para siempre” aunque siempre terminen. Creo que las manos tienen su lenguaje en las caricias, que la luz roja del semáforo está diseñada exclusivamente para besar a la persona que amamos, que no hay abrazo de despedida que no se lleven un poquito de uno.

Un día de estos, hace años ya, unos cuantos a decir verdad, estando con toda la familia en misa, esas misas para niños que ponen a los chiquitos adelante y el sacerdote que no se las quiere tirar de el “Steve Jobs de la teología” habla en lenguaje coloquial, Monseñor Delgado (que lo maneja muy bien) trataba de explicar a los niños las diferencias entre el cielo y el infierno, el bien y el mal, entre “arriba y abajo”, empezó a preguntar a los niños si preferían ir “arriba o abajo”.

Mis labios besan la base de tu nuca, estás dormida, sí ..como siempre, como últimamente, o como es tan frecuente en estos últimos tiempos … besan suave y sutilmente, esa piel … esos poros … por donde solían, hace años, estallar fuegos artificiales … al simple roce de un beso.