
Semáforo rojo. Se junta gente que quiere cruzar, uno a cada lado de la Juan Pablo II. Enfrente también. El semáforo demora. A excepción hecha de los buseros, los semáforos les valen chonga y a los policías también les vale chonga que a los buseros les valga chonga …. Comienza a llover

Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...
El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso del amor que se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sintiéndolas y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar ...

Querido Baldomero:
Perdóname si no te he escrito antes, pero debo de serte sincero, no he tenido mucho ánimo de tomar el lapicero, ya sabés que escribir con las patas cuesta, aunque hay muchos que han hecho de la escritura de esa manera su forma de vida, se llaman troles y escriben con las “patas” no con el cerebro, pero ese no es el tema …
Por si las moscas … salimos en defensa del famoso insecto, antes que por aquellas bobadas de la vida, por no tener la boca cerrada … no vaya a ser que nos terminemos tragando una.
Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.

Ojos postizos, rojizos, ojerizos, con el alcohol y el humo fronterizos, lentes de contacto debajo de esos falsos rizos, nada queda de lo que Dios hizo, ayer color mestizo, hoy rubia cenizo, quien es el autor intelectual de semejante crimen?… hay que denunciar a quien lo hizo.

Si de sincerarnos se trata, eso de mirarnos en el espejo crítico de cada día, debemos admitir que vivimos en la actualidad una crisis de la democracia representativa, no solo en El Salvador sino en todo el mundo.

Yo soy un amante de la femineidad, o sea, de todos aquellos rasgos, gestos, voces, actitudes, que hacen de la mujer, mujer…. Esos rasgos están presentes en todas las mujeres, desde la más bella hasta la menos agraciada, y me encanta…como hombre me encanta.

Si nos fuéramos a aquello de que las características morfológicas del individuo, definen su apellido, tal como comenzó todo esto, culturalmente hablando, yo debería haber sido pariente de un tal Martín Cabezón, que vive en Bilbao, España, ya que el tamaño de mi cabeza es superlativo.