
Para amarte no es necesario encontrarte cada mañana a mi lado,
no por el momento, no en este presente ...
para amarte así se necesita valor , para acariciar la humedad
en el silencio , al recordarte o escuchar el sonido de tu voz...
para amarte en este instante, solo cierro mis ojos, y
te encuentro en el viento que hace flotar mis fantasías
en esos besos intensos , que arrancaron gemidos tantas veces...
para amar así se necesita valentía.
Para que en el día a día pueda llevar el secreto de tu nombre en mi piel,
que arrebata la sonrisa en el instante menos esperado,
al acariciar mis labios por descuido, pensando en tu sabor,
en tu esencia de entrega, que aun siento en noches largas,
donde tu llegas como aliciente , a calmar la nostalgia
de lo que hiciste , de lo que meciste en mí, desde ese día
que tus labios buscaron los míos, y nuestros cuerpos
tuvieron la melodía en los deseos para hacer nuestra
una tan sola canción, que llevo de fondo la frase
para amar así se necesita valentía en el corazón....
y fuego de fondo en la piel.
para amarte asi, no se requieren condiciones ,
solamente la voluntad de amar de frente sin temor a ser libre
amando como te amo, , tanto en la presencia como en la ausencia
que acuna el deseo como fuerza de esta pasión,
solo basta tener un corazón valiente,
que supo ocultar tanto para desnudar todo, en la mirada
después del beso más profundo....

Sintió una pulsación dentro de su cuerpo, algo que le presionaba el pecho, las arterias, el corazón. Se sentó en la cama y el dolor no se le quitaba, tomó un calmante para mitigar el dolor que sentía dentro de su cuerpo, el somnífero lo dejó postrado en la cama. Una persona con traje, corbata, sombrero de copa, pantalón ancho, todo de color negro se le acercó a la cara y le susurró:
Vendo, baratos y efectivos, higiénicos, sanitarios y asépticos, eficaces, sin efectos colaterales, ni dolencias secundarias, no producen jaquecas ni sudoración excesiva, no afectan el sueño y pueden ser usados por niños y mujeres en estado de embarazo, un par de productos novedosos para los salvadoreños en el 2017. Preservativos para los oídos y reconstituyentes de paciencia.

Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).