Existe un cuento lindo , de momentos pegados , a un deseo , a una dulce realidad que se acomodó en los rincones de mi piel , que el tiempo marco como tatuajes en recuerdos de arrebatados instantes donde fue un solo beso la llamarada de pasión , que nos hizo sentir más de lo esperado .

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.
Pepe Parásito, pajarraco pterodáctilo, sanguijuela del neoclásico, huele a mierda y hiede a plástico, te sangra a lo jurásico, te pone trabas y mil obstáculos, te ahorca con tentáculos, pero al Jefe le da un ósculo, en el sitio más recóndito, cada día al crepúsculo …
Por una vez dame de beber,
la última gota de vida y placer
antes de morir entra a mi piel.

Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
El burlón, bromista, el “enganchador”, el que goza metiéndole una mentira a “x” hasta que “x” se avive y se de cuenta que eso es imposible y todos se maten de risa … los que ejercen la tomadura de pelo como vocación ….

“Esta historia es real, porque me la he inventado de cabo a rabo”
(Boris Vian)
Luisa
Luisa fue mi primera novia, y el gran amor que yo sentí por ella tenía su fuente en el parangón que yo establecía entre nosotros, por una parte, y la pareja Supermán-Luisa Lane (de la historieta Supermán, de la que era fanático) por otra.

No tanto como el apodo lo indica, la hija de Enrique VIII de Inglaterra, tuvo varios coqueteos y fue mujer de sábana inquieta, como su padre, pero hay cosas muy interesantes de esta Reina de Inglaterra, que son poco conocidas…

Alguna vez, aquel niño alemán al que le fascinaba tocar el violín, fue reprendido por su padre, "si no mejoras tus notas de matemáticas y física, te quedará prohibido seguir ejecutando el violín".