
El Sr. Fulano De Tal regresó de su viaje por Europa y abrazó fuerte muy fuerte a su mujer (la Sra. De Tal) de hecho, la había extrañado muchísimo…
Sin embargo la Sra. De Tal no respondió muy efusivamente al saludo, intercambiaron un par de frases cordiales de bienvenida y se hizo el silencio…
Cuando el silencio se hizo incómodo, el Sr. De Tal preguntó a su señora que pasaba, y al no obtener mayor respuesta, nada más que evasivas, se decidió a hablar…
-Ya sé- le dijo - alguien te ha contado que tuve una aventura mientras estuve en Alemania, de hecho es cierto- confesó ante las dudas pero no es nada que deba preocuparte, nada de peso, una noche con los amigos, un par de copas y…
La señora De Tal permaneció en silencio…
No tiene nada que ver con nosotros - le dijo el Sr. De Tal - no es culpa tuya, ni siquiera la culpa es mía, la cual es de la biología.
El silencio se hizo mucho más espeso y el Sr. De Tal ya no supo que decir…

“Verás mi amor, es cuestión de biología, nosotros los hombres tenemos este… ¿cómo te explico?” Y el señor De Tal ya no pudo decir más…volvió a caer el silencio pétreo, inoxidable, la Sra. De Tal miraba a su esposo con una cara de no entender nada y éste escondía su cara entre sus manos…
Hasta que el silencio lo rompió minutos después, la misma Sra. De Tal que se acercó a su esposo, puso una mano en el hombro y le dijo…
“No sabes amor mío, cuanto alivio me da tu confesión, porque eso me permite contarte y así liberarme del cargo de conciencia que me provoca decirte que en tu ausencia yo también tuve una aventura con Mengano…y no hallaba como decírtelo hasta que tu hablaste..”
La Sra. De Tal vio que el rostro de su esposo se descomponía y deshacía en pedazos hasta que le dijo…
“No tiene nada que ver con nosotros, la culpa no es tuya ni siquiera es mía” remató la Sra. De Tal –
la culpa es de la biología…

Para encarar la lectura de este post, es importante hacer notar, que está tratado desde el estricto punto de vista del Vaticano o los Estados Pontificios como un Estado, con un sistema de Gobierno, que encabeza por cierto, el Sumo Pontífice, el Papa, lo que lo convierte su función en algo sumamente dual.

Una noche de lluvia, el reloj marcaba la transición del 3 al 4 de mayo de 1949, en esa noche fatídica, Italia perdió a su máximo campeón de futbol hasta esa fecha, el Torino FC, y base de su selección nacional, todo eso en un solo avión …
en una sola tragedia,
la tragedia de Superga..
Soy caníbal, a mucha honra, tal como lo han sido mis antepasados, abuelos, padres pertenecientes todos nosotros a la tribu Zambembe ubicada al sureste del Senegal.