
El refrán popular, denomina a aquellas fiestas, donde los invitados arrasaron con todo, la comida, la bebida, los manteles, los centros de mesa, los delantales de los cocineros y de paso le tocaron las nalgas a un par de meseras …

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.

Si Jesús volviera a casa, su casa, su tierra natal, el día de hoy, descubriría que su origen judío, torna compleja su posición.
He tomado las precauciones para adelantarme este año, porque en estas cosas de los inodoros … resulta que a veces uno no llega a tiempo !
Resulta, que como lo hemos postulado varias veces en este blog, hemos vivido equivocados, y en el caso de la Antigua Roma, todo es por culpa de Hollywood … básicamente.

Hemos vivido equivocados!
Mientras muchos se preocupan por los residuos fósiles, el agujero de ozono, las centrales nucleares y chorradas así que están destruyendo al mundo, hemos llegado por otro lado, a conclusiones alarmantes:
El efecto invernadero y sus nefastas consecuencias sobre el cambio climático, lo producen los pedos de la vaca.