
Te miro mirándome
y tú sabes perfectamente bien
que miro que me miras cuando te miro.

El refrán popular, denomina a aquellas fiestas, donde los invitados arrasaron con todo, la comida, la bebida, los manteles, los centros de mesa, los delantales de los cocineros y de paso le tocaron las nalgas a un par de meseras …

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.
En esta cultura del “selfie”, donde todo consiste en auto darnos garabato y no tomar nada en serio, tampoco yo me voy a tomar el tema …. tan en serio.

Usted sabe que a nuestro zoológico, a duras penas le quedan leones, rotarios llegan de visita cada dos por tres algún domingo, pero leones, un par y mal alimentados … ahora bien

La clasificación sudamericana al Mundial de Alemania 1974, fue bastante compleja, complicada y llena de vericuetos políticos.