
Ya lo habíamos expuesto antes en este blog, es lamentable, el Reino de Valetodo, este país que amamos, donde cada quien hace lo que le da la gana y nadie hace o dice nada, cambia de Rey pero la Corte siguen siendo los maleantes de siempre.
Hay una verdad irrefutable: la droga tiene un poder destructivo feroz. Es una bomba de fragmentación en el corazón de cualquier país. Es el peor veneno que puede circular por las venas abiertas de una sociedad.
De pequeño, era mi admiración, pero en la medida que iba creciendo, fui viendo y descubriendo ciertos detalles de este ratón orejón, que me fueron haciendo perderle
“…en el instante en que Aureliano Babilona, acabara de descifrar los pergaminos, y viera que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra”

“Desperté horrorizado; sudor frío cubría mi frente, mis dientes castañeaban y mis extremidades se retorcían cuando, a la luz pálida de la luna, vi el horrible, el miserable monstruo que había creado.”

Aquel instante, del 16 de julio de 1950, cuando Alcides Ghiggia toma la pelota , con el marcador Brasil 1 Uruguay 1, y la clava en el ángulo derecho para subir el marcador a 2 para los celestes y pocos minutos después, consagrar a Uruguay campeón del mundo por segunda vez, varias muertes se desencadenaron ..
11 personas se suicidaron en todo Brasil, incluso una en el mismo Maracaná, solo un hombre, viviría dos muertes, después de ese suceso.