Recordarán que en la escuela (los que fuimos, no los que “chabelearon” el diploma de 6o grado), leíamos aquello de que …
“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.” Platero y yo. J.R.J.

Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.


Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.


Desde el simple hecho de lavarse las manos antes y después de tratar a un paciente, esencial para personal médico hasta descubrir la circunferencia de la tierra y calcular su diámetro en el siglo V a.C … amén de ser mujer, estas cosas causaron que los que investigaron estos fenómenos y llegaron a descubrimientos, fueran tildados de dementes, y a veces … hasta murieran por sus ideas …