Antes, muuucho antes, quinientos años antes que Colón “llegara” a América, Leif Erikson y sus compañeros exploradores nórdicos avistaron por primera vez las costas boscosas de lo que hoy es el noreste de Canadá, y se convirtieron en los primeros europeos conocidos en poner sus pies en América.

No te sofoques López, no me provoques, aprendiz de palitroque, cerebro de bodoque, sin filtros y sin retoques, Rey Midas de disloque convertirás en caca todo lo que toques ...
La penúltima vez que salí disparado de un cañón fue cuando Ofelia se mandó a mudar con Maxi, nuestro hijo y me dejó. Harta, cansada de tanta pobreza, para siempre.
Tan preciso y silencioso,
como cautivante seductor,
apareciste un día,
en mi campo visual.

Estar aquí entre tus brazos, es el aliciente ideal, viviendo esos silencios pendientes, hace que me conecte una y otra vez a ti, que no exista nada más placentero que sentir tus labios regalando besos, por mi piel, que hacen que tiemble de deseos por ti, mas que ayer mejor que antes.
Esta es la carta de amor de uno de nuestros bravíos salvavidas, de aquellos que se echan año a año el Paso del Hombre, aunque este año les tocó hacerlo en la tina de su casa vía Zoom, de nombre Ohmar, a su amada Delfina …