
Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.

O sea, básicamente imagínense una escena así, usted pasa por donde repartidor de periódicos y le dice:
- Me da El Diario de Hoy?
Ya sé lo que me van a decir a raíz de la pregunta del título …”no tratés de engancharnos chele, un autogol vale un gol, nada más, nada menos …”
Pues .. fíjense que no, no necesariamente es así.
Mariluz y su hermanita tenían diecisiete y quince años. Y nada más en el mundo. De su familia original de cinco integrantes, ahora Mariluz era la mayor. ¿Cómo era posible que una adolescente de diecisiete fuese la más grande en una familia numerosa?
Resulta que dicen, que dijo que “el diablo más sabe por viejo, que por diablo”, puede ser … pero orillando mi sexto piso, y con un cúmulo de formación académica y profesional encima, hay cosas que sé no por diablo, no por viejo, sino por haberlas estudiado y puesto en práctica.

Soy telenófobo (fobia a los teléfonos), los detesto, todos ellos, fijos, móviles, de cabina (que ya ni hay porque se los robaron) todos y cada uno de esos pedazos de fibra de vidrio que hoy pretenden ser más inteligentes que nosotros mismos, son objeto de mi oprobio.