
El refrán popular, denomina a aquellas fiestas, donde los invitados arrasaron con todo, la comida, la bebida, los manteles, los centros de mesa, los delantales de los cocineros y de paso le tocaron las nalgas a un par de meseras …

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.

Si Jesús volviera a casa, su casa, su tierra natal, el día de hoy, descubriría que su origen judío, torna compleja su posición.
Se han escrito miles de páginas sobre la caída del Imperio Romano. Hemos entrado en gran detalle sobre la fractura del Imperio de Alejandro Magno. Incluso los imperios modernos, como la Alemania nazi, el Japón imperial y la Unión Soviética reciben una atención desmesurada sobre cómo surgieron e inevitablemente cayeron.


El negativismo en nuestro país es intolerable ! Ahora los negativistas de siempre, la han agarrado con la idea de que El Salvador no progresa educativamente, culturalmente …