
Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
El burlón, bromista, el “enganchador”, el que goza metiéndole una mentira a “x” hasta que “x” se avive y se de cuenta que eso es imposible y todos se maten de risa … los que ejercen la tomadura de pelo como vocación ….

“Esta historia es real, porque me la he inventado de cabo a rabo”
(Boris Vian)

Es en particular, grande la euforia que tenemos en nuestro país y aledaños, por el Mundial Brasil 2014, lo cual me alegra, porque siempre es mejor escribir de esta chimbomba divina, y su historia, que hablar de la falta de cerebro de nuestros diputados, empezando por su Presidente, que aparte de todo, nos regala a los padres este “Asueto Nacional”, pasemos al tema que envuelve ambas puntas de la fecha.
Hay una verdad irrefutable: la droga tiene un poder destructivo feroz. Es una bomba de fragmentación en el corazón de cualquier país. Es el peor veneno que puede circular por las venas abiertas de una sociedad.
… estaríamos muchísimo más jodidos de lo que de hecho ya estamos, con estas campañas políticas de “pego y devuelvo” pero carente de propuestas, de “sos igual que Funes” y “devuelvan lo robado” pero nadie devuelve nada … y aunque lo hicieran, sería solo para que se lo robaran otra vez …