
Cuando buscando, el sosiego, el sueño, la paz … en un exceso de ingesta de barbitúricos la noche del 4 de agosto de 1962, Mariln Monroe (Norma Jean Mortensen) encontró la muerte no se imaginaba aun lo poco de paz que tendría después de su fallecimiento.

A diferencia de todas sus compañeras de la escuela y demás niñas de su edad, Margarita tenia alas, nadie nunca se las explicó porqué ni que significaban las alas, la investigaron doctores, científicos renombrados de todo el mundo, pero no hubo conclusión alguna.

Siendo infantes, niños indómitos, peludos, medio hippies y rebeldes de los 70s, alguien nos inculcó en nuestra mente infantil la idea de que cada vez que sonábamos la nariz, estábamos expulsando neuronas, y que debía tener cuidado porque tenía un número limitado de neuronas con las que trabajar … tal vez por eso, crecimos tan descerebrados ….
En las cantinas de los alrededores del Parque Centenario, donde leyendas se cuentan y renuevan, transformándose en mitos, aun se cuenta la historia de Forúnculo Rivas.

Solían decirme de niño, que lo único imposible en esta vida era morderse el codo .... mentiras! Más imposible es tratar de olvidarte mujer, es más difícil que meter un dragón en un frasquito…

Estar aquí entre tus brazos, es el aliciente ideal, viviendo esos silencios pendientes, hace que me conecte una y otra vez a ti, que no exista nada más placentero que sentir tus labios regalando besos, por mi piel, que hacen que tiemble de deseos por ti, mas que ayer mejor que antes.