

Soñar es fácil. No digo hacerse ilusiones, sino acostarse a dormir y que te pasen una película por la cabeza. Yo sueño siempre, no como la Griselda, mi esposa, que dice que no sueña. Para mí que lo que le pasa es que no escucha el argumento de sus propios sueños, porque ronca tanto que parece el fin del mundo.

Partamos del punto de que la escena político – económica del país, ha cambiado, o sea, por su peso, han caído también los tradicionales estratos sociales. El arriba baja y unos pocos de los de abajo, suben.


Llega un momento que hay que ponerle un “tate quieto” un “shoooo!” sonoro a todas las especulaciones, los chambres, el “me dijeron que …” …. Pamperos .. Firpo no está a la venta!!