Te nombro Madre y hablo de amor, pero te nombro Madre Salvadoreña y hablo de innumerables formas de amar, que van más allá del amor infinito de una madre a sus hijos.

O yo soy el más ingenuo de los ingenuos, o mi esposa es más muchísimo más viva que yo, o el mundo me abrió los ojos leyendo una noticia en el periódico en el 2004.
Hace años, se tomaba como una cuestión natural, que llegado el momento y la edad, se venía el declive, el bajón, y R2D2 no funcionaba más …

Esto puede sonar demasiado cruel o duro, pero todos sabemos que no todos nacen con buena apariencia, buena pinta. Y ese es el caso de muchos personajes históricos, lo que se ha comprobado gracias a fotografías y pinturas.
Me contaba un compañero de trabajo, hace unos días, que le dijo a si hijo pequeño, “mirá vamos a ver la tele que hoy juega la Selección”, el niño entusiasmado, se sentó con su padre, y cuando vio que era la Selección Maypr Salvadoreña,le dijo a su padre:

“Dios... – me dije – este es el inicio del verdadero infierno.” Noche del 24 de marzo de 1980, cuando por teléfono me comunicaron el asesinato de Monseñor.