Braulio, músico solitario de bar en bar, veterano, pelo desmadejado, todas las canciones caben en sus acordes y todos los acordes caben en sus dedos …

De niño nunca fui el más listo de la clase, más bien anduve por el promedio, pero del lado de abajo, me costaba entender cosas … me costaba usar el sentido común.

Su nombre es Victoria, y logra enloquecer al muchachito de esta historia, por cosas diversas …
Un agosto al azar de un 1951 cualquiera, llueve sobre Copenhague, es pasada medianoche y Lisaveta Stefanovich espera el relevo del ¨Komitern¨ que deberá trasladarle a una nueva misión, o tal vez al refugio seguro donde pasar la noche.
“Un día, todos los elefantes se reunirán para olvidar. Todos, menos uno” (Rafael Courtoise)

Y era lo que solemos llamar … “la novia de todos”, una mujer llena de sueños, cómo explicarlo sin decir la palabra? Realizaba trabajos nocturnos y no precisamente de enfermera en un hospital, alquilaba sus besos y vendía romances en camas de moteles y pensiones…

El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso del amor que se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sintiéndolas y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar ...
La vida es una continua espiral, y nuestras propias vidas, no hacen más que comprobarlo ...