
En todas estas cuestiones de amores, y amores eran lo de antes … podemos con mucha licencia, echar un vistazo a una de las historias de amor más grandes de la mitología griega, leerla y volver a ver nuestra realidad … hoy.
Estaba en aquella edad de los “despertares”, en la secundaria, todos éramos muy compañeros y amigos, crecimos en un instituto de enseñanza mixta, desde Kinder … éramos felices !

Amalia Cristina no se llamaba Amalia Cristina, se llamaba Amalia Crisanta, pero debió llamarse Amalia Cristiana, estuvo a punto de ser llamada Amalia Crispina … sucede como siempre pasa en aquellas grandes borracheras que antaño agarraban los padres al nacerles un hijo, junto a sus amigotes.
Adán y Eva tuvieron, en un inicio dos hijos. Caín y Abel, esto es de sobra conocido, pero que pasaría si la historia bíblica no se enmarcara en la época de creación de los tiempos si no en este año y siglo violento que vivimos?
Lluvia tropical maldita y bendita, según la época y la óptica, palabras esdrújulas con poco en común.
A saber, si llueve lindo y parejo, sin exageraciones, los campos son una fiesta y un espantapájaros para la sequía nuestra de cada día. Si llueve poco y sin ganas es una maldición para la siembra y para el termostato, porque el vapor de agua que se condensa después, vuelve la ciudad irrespirable.
Sísifo era el hijo del dios Eolo, dios pagano del viento … o de los ventosos nunca quedó claro y fue rey de la misma ciudad que él mismo fundó, Corinto.

Hace 45 años todavía estábamos en el siglo pasado. Yo escribía canciones, tocaba en un grupo de Rock, trabajaba medio tiempo en un Blockbuster, todo valía la pena menos nada.

El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso de quien se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sin sentido y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar …
