
Circunstancialmente yo dejo de ser yo, me convierto en una bestia abyecta, ponzoñosa, un alacrán venenoso, sin la más mínima pretensión de dañar a nadie … y en realidad no daño a nadie, aparte de a mí mismo …
El burlón, bromista, el “enganchador”, el que goza metiéndole una mentira a “x” hasta que “x” se avive y se de cuenta que eso es imposible y todos se maten de risa … los que ejercen la tomadura de pelo como vocación ….

“Esta historia es real, porque me la he inventado de cabo a rabo”
(Boris Vian)

Apreciado Santo Padre:
El “mall” hoy, viene siendo la playa de los 70s y 80s de los capitalinos y los no tan capitalinos … es fácil, en aquellas décadas, existían básicamente dos estratos sociales bien fundamentados en el país.
El principal obstáculo a vencer, para nosotros salvadoreños, si queremos realmente solucionar los problemas del país, es tan solo uno: la total falta de identidad.