
Que sensación más insoportablemente desesperante, porque pasa, sucede, es un hecho, usted va manejando o en un carro de pasajero en las interminables trabazones de San Salvador y zas!!
Aquello de que … “Su Majestad, Señora Reina … no tenemos para darles a nuestros hijos pan!” y la repuesta de María Antonieta “Entonces dadles pasteles”, en plena vía pública de aquella ciudad de París Borbona, puede ser un mito, pero que la población parisina no la quería … es totalmente cierto.
Al respecto del inicio de este mes de febrero, mes del amor y la amistad, blablablá y todos sus objetivos comerciales, hace mucho, mucho tiempo, yo tenía una novia buena y hermosa.
En 1944, el Dictador Maximiliano Hernández Martínez, después de la emancipación de todo el pueblo salvadoreño, con huelgas de brazos caídos, levantamientos públicos, verdaderas manifestaciones populares, entendió, que El Salvador ya no lo quería más como Jefe de Estado, que ya se había cansado del “brujo de las aguas azules”, por lo que después de aferrarse al poder … renunció en un comunicado y se despidió con esta frase …

Carta de Edison a Candelaria de Luz …