Quedamos en reunirnos con un viejo compañero de la primaria que no veía desde los años ochenta, el “Gordo” Peláez, del que tuve noticias a través de una red social. Nos citamos en un bar, nos palmeamos con cariño falso, pedimos unas cervezas.


Esto que llamamos calentamiento global, y que nos tiene la cabeza y “el que te dije” bien tostados, comenzó a expandirse y crecer a fines del siglo XVIII, cuando no bastó la leña para impulsar las máquinas creadas por la Revolución Industrial y fue preciso acudir a la explotación masiva del dañino carbón mineral.

Nos hemos dado a la tarea, y enhorabuena sea así con mi buen amigo Alex Hasbún, de bucear y dejar documentados los hallazgos de barcos hundidos, frente a nuestras costas.
Tiene dos componentes interesantes
Mi nombre es Horacio, Ingeniero químico, tengo 43 años, y soy un absoluto tacaño …además de fanáticamente soltero. No sé si lo uno lleva a lo otro, o lo otro nos lleva a lo uno ….