
Hay muchas historias tradicionales del cristianismo (y de la fantasía Hollywoodense) que enlistan miles de mártires, devorados por los leones, usados con antorchas, muriendo en la arena a manos de gladiadores … cristianos.

En el año 221 a. C, China se reunificó, después de dividirse previamente en múltiples reinos beligerantes, bajo el comando de Qin Shi Huang, quien fue el primero en adjudicarse el título de Emperador.

Como se te ocurre pensar que a pesar de haber sido abandonado en las más abyectas condiciones de rechazo y desprecio, de portazo y “ahí nos vemos”, de “me voy” y “no me busques”, todavía quiero algo de vos ?
De estas soledades, inconmovibles, nefastas, tristes, desesperanzadas y agotadas, hechas trizas y aun con capacidad de esbozar una risa … en los momentos que sabemos perfectamente que nunca va a estar acompañado el desierto de nuestras vidas …

Te debo un tonel de explicaciones, mi hijo…