
(Para nuestros “queridos y eficientes empleados de Gobierno”, ojo, no todos, pero “varios algunos”.)

Ernesto la vio de lejos, tomando un café, sola … Ernesto tenía algo de tiempo, y la actitud de ella, sola en el Coffee Cup, denotaba una de dos: o esperaba a alguien, o no esperaba a nadie y ese nadie podía ser él.

El estudiantado de los setentas, en toda América Latina, estaba en ebullición, era revolucionario por imitación y en pocos casos por convicción, prueba de ello es que pocos de sus líderes pasaron a planos mayores.

“La belleza y la simpatía son efímeros, la cultura permanece”. Filósofo usuluteco anónimo.

Hace 28 años, exactamente, después de casi 10 años de una intensa (y a veces menoscabada) guerra de desgaste en puntos del interior del país. El FMLN, en armas, entró a la ciudad capital.