Malhaya la hora en que se me ocurrió acuñar aquello de que “si no es sufriendo … no es Firpo” porque en cuanto a sufrimientos, hermanos pamperos, estos últimos dos años … rebalsamos la vara.
Se necesitan donantes.
Un llamado a su solidaridad: se necesita un abogado, juez o un fiscal, uno, al menos uno, uno solo - que no sea político por piedad - con huevos de cualquier grupo o factor, eso sí, que sean positivos, cualquier donación hacerla al tribunal competente.
El juez determinó que yo no era tan peligroso como para permanecer en prisión mientras duraba la investigación sobre el asesinato de Noelia, no me permitieron regresar a mi domicilio, pero me otorgaron un certificado de libertad condicional, a condición de quedar bajo la custodia de mi abogado el doctor Cabral.
En 1944, el Dictador Maximiliano Hernández Martínez, después de la emancipación de todo el pueblo salvadoreño, con huelgas de brazos caídos, levantamientos públicos, verdaderas manifestaciones populares, entendió, que El Salvador ya no lo quería más como Jefe de Estado, que ya se había cansado del “brujo de las aguas azules”, por lo que después de aferrarse al poder … renunció en un comunicado y se despidió con esta frase …
Típica plática de esposos …
- Mi amor – dice él.
- Mmmmm?
- Estoy pensando que como 30 cae domingo, quizás voy a pagar el colegio de los niños, el viernes …
- Mmmmm? Regio – contesta ella.
Ahí estamos políticamente los salvadoreños, a la derecha de la izquierda y a la izquierda del centro, o sea en ninguna parte.