Una noche de lluvia, el reloj marcaba la transición del 3 al 4 de mayo de 1949, en esa noche fatídica Italia perdió a su máximo campeón de futbol hasta esa fecha, el Torino FC, y la base de su selección nacional, todo eso en un solo avión, en una sola tragedia, la tragedia de Superga.
Enchibolado Conrado entre recibos pendientes, planillas, chequeras y expedientes, todo de la economía doméstica, tomando la decisión de tin marín de do pingüé para ver a quien no se le paga, y si se le paga …a quien ...
Yo y usted discrepamos totalmente en nuestras formas de pensar, pero oiga … eso no implica que nos vamos a agarrar a patadas por eso, ni a trolearnos en redes y medios como infantes adictos a la masturbación … no?
Compatriota, llegó el momento de hacer Patria, consumamos producto nacional y produzcamos Salvadoreñitos!
Siendo amante como soy, de las Leyes de Murphy, nos encontramos en 1976, a un verdadero discípulo del Gran Maestro: un profesor de historia económica de la Universidad de California, Berkeley, quien publicó un ensayo que describía las leyes fundamentales de una fuerza que percibía como la mayor amenaza existencial de la humanidad: la estupidez.
“Las historietas y sus personajes, están perfectamente estructurados, dentro de la estrategia del Imperialismo Norteamericano aplica rigurosamente para vencer la resistencia de nuestras nacionalidades continentales” (Hugo Chávez ? No ..pero cerca, Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1967).