
El dato fue alarmante, lamentablemente cuando el Dr. Augusto Stownitz, en su laboratorio experimental de Richmond, Virginia, descubrió el número fatídico ya era bastante tarde ... Sin embargo, era cierto ...

Resulta, mi pétrea ilusión, que son vanas tus jactancias de pretender que me derrito por ti … tus vociferaciones descuidadas “Ese? Ahhh ese se muere por mi ….” Que te han oído decir múltiples veces en múltiples lugares, donde casualmente yo nunca estoy …

Siguiendo con el estudio del Fisiólogo Jeffrey Pon T.S. Condom, de la Universidad Angry Birds de Pasadena, debemos decir que este ensayo se vio enriquecido por el aporte del famoso criminólogo Ferdinand Al Bote, quien conociendo la clase y tipología de presos en cárceles del mundo planteó que un equipo de fútbol, básicamente debía componerse de criminales:

“¿Que más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor…” (Alfredo Espino “Un Rancho y un lucero”)
(Consejos para varios políticos nuestros, que la gente ya no quiere ver ni en pintura pero sin embargo se siguen re enganchando).

Tengo que comenzar contándoles que me ha ocurrido una desgracia personal, no, no se me ha muerto nadie … pero casi … voy a ir al grano: mi novia y yo nos hemos dejado. Bueno, me ha dejado ella, pero como yo también estaba involucrado en el rollo, debo de decir...