

Dejémonos de garabatos y darnos alfalfa a nosotros mismos, el poder del fútbol en estos gloriosos días importa muy poco de la habilidad incipiente del cipote (11 - 12 años) que la viene meneando bien en una escuelita de fùtbol de Izalco, Departamento de Sonsonate ...

El humor, emana mil veces más de la inocencia y la rebusca para tratar de “zafarse” de engorrosas situaciones de nuestros niños, que de la perspicacia de los adultos.


“- Como hacen el amor los puercoespines?
- Con muuuucho cuidado”. (Chascarrillo popular).

Un día de estos, hace años ya, unos cuantos a decir verdad, estando con toda la familia en misa, esas misas para niños que ponen a los chiquitos adelante y el sacerdote que no se las quiere tirar de el “Steve Jobs de la teología” habla en lenguaje coloquial, Monseñor Delgado (que lo maneja muy bien) trataba de explicar a los niños las diferencias entre el cielo y el infierno, el bien y el mal, entre “arriba y abajo”, empezó a preguntar a los niños si preferían ir “arriba o abajo”.