
Un día de estos, revisando entre tantos libros de biografía que tengo, y que he releído tantas veces, me encontré con una biografía de Walter Lippman, conocido comunicador y filósofo, donde un párrafo me causó enorme preocupación:

Te debo un tonel de explicaciones, mi hijo…

No me vengan con garabatos! El tema del post del día de hoy no son las películas de terror, y sin embargo provoca escalofríos, sudores, sufrimiento, diversas congojas y, sobre todo... terminás hecho un estropajo .

Mariela, profesional independiente, buen pasar, ya treinta años largos, casi cuarenta, acompañada de su amiga Isabela deciden dar un viaje “de chicas” … a Italia, a Roma, lugar que Mariela ya conocía, había estado allí años antes, y siempre anheló volver.

Yo debía tener, a lo sumo diez años, pequeño inquisidor, curioso investigador de cualquier cosa que surgiera, en aquellos veranos eternos, cuando todos los primos, en vacaciones escolares, éramos mandados al campo para “endurecer nuestro carácter”.
Se han fijado la cantidad de tonterías que la Mercadotecnia y las Ventas feroces se han inventado últimamente con la cuestión de la higiene?