
Los historiadores clásicos, jamás se detuvieron en temas básicos de la convivencia diaria, como la constitución del hogar, familia, pareja y sexo …
Siempre fue más importante, batallas, generales, guerras y territorios conquistados o perdidos. Todo esto dio lugar a que en el tema vida diaria, todo se basara en mitos o sucesos narrados de generación en generación.


Mi adolescencia fue una larga historia de remedios contra el acné. Pero de la misma forma que si ensayé casi todas las fórmulas para que no me salieran barros, puedo asegurar que intenté absolutamente todo para que apareciera la barba. Acudimos hasta la fórmula del desesperado: ceniza con abono de gallina.

Aún quedan los muros manchados de siempre y los ecos de las consignas gremiales del 1 de mayo.
El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso del amor que se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sintiéndolas y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar ...