
“La capacidad de justicia del hombre hace posible la democracia, pero la inclinación del hombre a la injusticia hace aun más necesaria la democracia.” — Reinhold Niebuhr, teólogo y especialista en ética política.

Permítanme que les cuente, algo que me ocurrió de niño, en un San Salvador bisoño, pueblo chico, infierno grande, y que ha marcado mi vida a fuego.
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No puedo prometer serte fiel toda la vida – dijo Margarita, mirando la cara de David, con quien se casaría al día siguiente por lo civil y dos días después por la Iglesia.

Por qué nuestro cuerpo toma sus propias decisiones sin siquiera consultarnos? Que acaso no somos parte de nosotros mismos? De donde y de cuando acá esta irreverencia de hacer lo que les da la santísima gana sin preguntar?

Para latinoamericanos, nacidos hace ya unas buenas décadas, revolución local (las nuestras, las domésticas) y el encanto de la Revolución Cubana fueron siempre el Norte Cardinal de nuestra Rosa de los Vientos Idealistas.
