Sos un desastre, sos un error, sos un estorbo, un cero a la izquierda pero mucho peor, sos una plaga, peor que la langosta, sos la parte agria de la leche echada a perder, vasca, nausea, vómito, sos agua estancada, podrida, nido de zancudos, caldo de dengue y chikungunya, sos un onanista, preservativo usado y mal amarrado.
Un Gobierno es un Gobierno,
no es designio
de Dios, sino del pueblo.

La nueva amenaza, afrenta a la que combate Occidente (no todos los países, algunos aliados, de USA) ya no es Al Qaeda, sino el Estado Islámico. El Estado Islámico (conocido hasta hace poco como Estado Islámico para Irak y Siria, o ISIS en sus siglas en inglés) ha pasado por numerosas etapas y ha tenido distintos nombres.

Aún más cerca en tiempos, de los crímenes de Jack el Destripador, cuya identidad nunca fue descubierta en aquel Londres Victoriano, en los sesentas, la policía nunca supo si Albert DeSalvo, asesino confeso, fue realmente el estrangulador de Boston.

Yo era un perrito de color negro con parches blancos en todo mi cuerpo, fui secuestrado o quitado por unos niños de una camada de 6 perritos que habíamos nacido en plena calle. Me acobijaron en una casa donde era la atención de los niños y los padres, recuerdo que fue una discusión cuando quisieron ponerme un nombre, salieron a relucir nombres de emperadores romanos, reyes, artistas, políticos, al final me pusieron un nombre desconocido y creo que hasta inventado, desde entonces soy conocido como “Blandin”, todos me llamaban por ese nombre: “Blandin”.

Tengo un gato que asumo como amigo, medio loco,
maullando en mi tejado.