
Si hacer "mayores" en un baño ajeno te resulta un karma, como a mi, no podes dejar de leer estos consejos que te van a servir por el resto
Si sos de los míos sabes aguantar, sabes lo que es fruncir y sudar la gota gorda hasta llegar a casa, a tu trono, a tu lugar en el mundo y expulsar libremente todo aquello que tu cuerpo no necesita.
Pero también sabes lo terrible que es cuando ves que no llegas, cuando sabes que no te queda otra, cuando el destino, o la mala suerte, o la lejanía, te impide llegar a tu lugar y tenes que usar sitio ajeno, entrar en baño ajeno a hacer lo tuyo, porque ya es inaguantable...

1- Verifica visualmente con que elementos cuentas en tu arena de combate
Lo primero que tenes que hacer es aguantar 1 minuto más y controlar los elementos que tenes a tu alcance, con qué contas, esto es como un juego de survival horror que tenes dos o tres giladas con las que enfrentarte a un mundo de zombies. Fijate si hay papel higiénico, si la puerta es gruesa o fina (nivel de sonoridad), si tiene llave o gancho (ponelo), si hay toallero, si la ventana da a un lugar donde puedan estar escuchándote (cerrala), si tienen extractor (prenderlo), desodorante de ambiente, sopapa por las dudas o un balde cerca (para usar en caso de que tapes el baño).

2- Prueba que todo funcione
Si ya probaste el ganchito o llave de la puerta fijate si el desodorante tiene perfume, si la tapa del inodoro no tiene esas fisuras que te pellizcan las nalgas, si hay agua en el lavamanos y si la cadena del baño anda. Lo más importante de todo: si tiene tanque controlá que esté cerrado el botón, que no esté perdiendo y que haya agua en el compartimiento.
Si está roto arreglá el botón o llamá al dueño de casa antes de sentarte, este punto es crucial, no llega a haber agua y estas liquidado!
3- Forra de papel la taza
Tus amigos pueden ser los reyes de Inglaterra, pero los fluidos que manan del cuerpo son todos iguales de asquerosos y no conoces el nivel de limpieza del hogar, así que siempre pero siempre, ante la duda, tapizá el inodoro y el bidet de papel higiénico.

4- Sentate siempre hacia adelante
Es una máxima que en baño ajeno dejes rastros imposibles de borrar con una simple tirada de cadena, la solución a ello es sentarte bien hacia adelante, cuestión de no fallarle ante el aterrizaje del elemento y que siempre sea un amerizaje feliz.

5- Escucha los sonidos del entorno
Cuando hayas cumplido los 4 pasos anteriores, previo al despliegue pirotécnico, ponete en modo cazador y agudiza tu sentido auditivo para verificar cuánto te pueden llegar a escuchar. Intentá percibir el ritmo de lo que suceda afuera, cosa de poder acoplar tus sonidos con los del entorno y así minimizar el bochorno. Podes ponerte a ver un video en el celular a todo volumen, como para esconder todo sonido incómodo.
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6- Tirá el botón varias veces
Este es el consejo más importante de los 10, el secreto fundamental, la posta de la posta. A los 10 segundos del primer estampido, tirá el botón. Aguantá un ratito y continuá con tu legado, luego tirá nuevamente el botón. Si logras un promedio de 4 tiradas casi seguro evitas cualquier olor vergonzoso.

7- Tomate tu tiempo
“Vísteme despacio que estoy apurado” decía el Quijote o Napoleón) y este es el caso. Sabemos que estas pasando una situación horrible, pero en este momento es cuando tenes que estar calmado, tomarte las cosas con tiempo y no precipitarte. Terminá tranquilo, pasate varias veces papel, sentate un rato en el bidet, arrancando con un lavado de agua calienta hasta terminar con fría. Todo tranca.
8- Secate con papel
Jamás de los jamases uses la toalla ajena. Primero por los virus y bacterias, segundo porque no sabes para qué usan esa toalla y tercero porque es fija que la embarras. Así que usa papel para secarte y listo.

9- Controla daños
Antes de irte mirá cómo quedó todo, controlá que no hayan rasguños en el inodoro, que no queden cuerpos extraños en el bidet, que el papel arrojado al tacho no esté boca arriba, que el inodoro no quede perdiendo. Que la escena del crimen quede inmaculada.

10- Ventila ambientes o apantalla con la puerta
Has estado en medio de una batalla y puede que tu nariz se haya acostumbrado a los olores de la guerra, así que aún cuando no sientas nada, abrí nuevamente las ventanas, tirá desodorante de ambiente si lo hay y usá la puerta de abanico para apantallar los malos olores.

Según algunas fuentes, Felipe le confiscó a Juana su fortuna y la dejó tan pobre que ni siquiera podía permitirse el lujo de alimentarse. Por esta época, el padre de Juana también acusó a Felipe de ir tan lejos como para encarcelar a Juana. Fernando actuó destrozado por lo mal que Felipe estaba tratando a su hija, pero ojo … tengan en cuenta su falsa indignación …
En Latín antiguo, no se andaban con con muchas vueltas, a esos gases inoportunos, les llamaban abiertamente “peditum” y si se querían poner más finos, lo definían como “crepitus ventris”(crepitación o ruido del vientre) …
Esta pandemia se pelea desde diferentes ángulos, cada cual ve y vela por sus intereses, pero ojo … el daño que las medidas que la pandemia acarrean a nuestro país (a diferencia de otros países que la han manejado con más inteligencia y menos hígado), son letales, rescatar la Patria de estos daños, empieza después de la cuarentena.