
“Seré curioso, usted es Salvadoreño verdad? ah si ! No, por nada, claro que parece por sus rasgos un buen compatriota, solo le preguntaba por sus actitudes …

Desde antes de que ella se fuera, Gastón ya sabia que iba a extrañarla pero no se imaginaba como ni cuanto…
Había construido una fortaleza en su casa, un muro perimetral de hierro con cemento la cercaba, arriba de éste alambre de púas electrificado para contener a alguien con la intención de robar, puso el mejor sistema de seguridad con video cámaras incluidas.

El dueño de la calle (Parada, Agustín Marcelo) terminó de sacar el papelito del bols y le tocò el “1” o sea, iba de primero, rompiendo camino con la Suburban Negra, blindada, sin placas, una de las cuatro que integraban la “caravana de la muerte” del Funcionario.
El Salvador, país nuestro querido, vive un tiempo de polarización que además de ser absurdo, carente de argumentos, simplista, berrinche de niños bochincheros … es insoportable.

Se que a estas alturas la resaca, debe ser terrible y la consternación del acto cometido en tu aquelarre de estiercol, soberbia y alcohol, te hagan retorcerte en el arrepentimiento de tus actos …