“Mario me llamo, Mario !” contestaba medio enojadón cuando alguien le decía Canuto fuera del teatro, fuera de la TV.
Nunca se supo cuántas mujeres mató, si 5, 7, 11 ..un niño de 7 años ? Se llamaba Jack ? Era uno, dos o tres destripadores ? Es el más conocido de los asesinos en serie y ni siquiera sabemos si existió ….

Si pasara una vez, cada de vez en cuando, sería una maravilla, pero no es así, es el diario trajinar de nosotros salvadoreños, en la capital de nuestro país.
“Tal vez los seres humanos, somos las crías de cocodrilo que el Todopoderoso tiró por el inodoro” (Chuck Palahniuk).

Todos los viernes escribimos, en este blog, usualmente, de política, hoy no escribiremos de política, pero si acerca del lugar hacia el cual los políticos deberían dirigirse y tirarse muy de cabeza …el inodoro.

“Dios... – me dije – este es el inicio del verdadero infierno.” Noche del 24 de marzo de 1980, cuando por teléfono me comunicaron el asesinato de Monseñor.
Grigori Rasputin fue un óscuro personaje místico ruso y hombre santo autoproclamado, que ganó el favor del zar Nicolás II y la zarina Alexandra a través de su habilidad para detener el sangrado de su hijo hemofílico, Alexei, en 1908.

Antes, antes que existiese en su esplendor la Liga Española de Futbol, antes que el Atlético de Madrid se llamase Atlético de Madrid, y fuera Atlético de Aviación, antes que el Real fuera Real Madrid y Madrid solo era un equipo opaco a la sombra de Aviación y Bilbao ...

Al fin tenemos una excusa distinta a “yo pasando iba y estos … a saber … la agarran con uno”, que decora los noticieros de nuestras radios y TV cada vez que atrapan a un ladrón, hoy la onda son los genes.