El alegre y regordete abuelo que se cuela en nuestras casas cada 25 de diciembre es querido en todo el mundo y conocido por muchos nombres. ¿Pero deberías llamarlo Papá Noel, San Nicolás o Santa Claus? Tal vez “Viejito Pascuero” …
Alfred Nobel fue una persona extraordinaria. Nació en la pobreza, siendo el tercero de ocho hijos, y aun así se convirtió en uno de los inventores e industriales más destacados de su época. Su padre, Immanuel, un ingeniero, más tarde mejoró la fortuna familiar al ayudar a desarrollar las primeras minas navales utilizadas con éxito en la guerra.
Hablando las cosas en claro, y definiendo que es y que no es un “asesino serial”, se define un asesino en serie como alguien que asesina al menos a dos personas en eventos separados que ocurren en momentos diferentes.
Es el “No” o “ Si” irrevocable, tajante, que hizo que grandes naciones tomaran grandes decisiones, que grandes personajes superaran sus cadenas y se mantuvieran en el logro de sus objetivos y metas para el bien de todos … por supuesto, no hablamos de nuestro país donde la palabra empeñada tiene menos valor aun que la boleta de empeño misma …

Es raro, caminando por Panamá como una ciudad fantasma en 1989 tras la captura de Noriega, y la invasión de USA para pasar a este 2025 que es un hormoguero humano con mucho comercio exterior, no se entiende ...
Son indepemdientes? A principios del siglo XIX, cuando otras partes del Imperio Español declararon su independencia, Panamá, parte del virreinato español de Nueva Granada, permaneció leal a la corona.

Antes, muuucho antes, quinientos años antes que Colón “llegara” a América, Leif Erikson y sus compañeros exploradores nórdicos avistaron por primera vez las costas boscosas de lo que hoy es el noreste de Canadá, y se convirtieron en los primeros europeos conocidos en poner sus pies en América.
(En las vísperas de su canonización. Óscar Arnulfo Romero y Galdámez; Ciudad Barrios, 1915 - San Salvador, 1980)

El presente reportaje, acerca de la emancipación de Anastasio Aquino, sigue el ciclo que se inicia con “Vida y muerte de Oscar Quiteño” , en este mismo blog, y nos trae a colación, una de las historias más impactantes de las emancipaciones populares en El Salvador.
Es como en un “Big Brother” concebido en la más febril fantasía de George Orwell, los salvadoreños somos vigilados, espiados, señalados, apuñalada nuestra privacidad a diario y sistemáticamente.