
Creo que el “ya estuvo” es eminente
ya lo he meditado bastante
algo oscuro está latente
y no deja camino por delante …
Sabés que fui comprensivo,
y tuve en todo mucho criterio
desde que te encontré enredada en las sábanas
con el hijo de Don Oliverio
a los dramas fui esquivo
como diputado a los micrófonos
cuando tiene la cola pateada
y sabe que la prensa se las tiene bien jurada …
Te perdoné que te fueras de farra
con Tomás el microbusero
y hasta te sorprendí saliendo del Doral
con Joaquín el carpintero
Se que perdí todo
lo que alguna vez tuve
cuando te encontré revolcándote en el Bicentenario
tres días seguidos con el que te maneja el Uber
Jamás hice un comentario
cuando volvías a casa ebria
en una mano la “Regia”
en la otra las pantimedias
De los vestidores del San Pablo Tacachico FC
tuve que sacarte tuve que sacarte veinte veces y pico
lo mismo de los del FAS
y el Juventud Independiente de Opico
Nunca pensé ni puse atención
a la gente que de tu conducta hablaba
yo, ejemplar esposo
solito me las tragaba …
Ninguno de todos mis hijos
se parece en algo a mi
tienen rasgos de tus amigos
pero igual mucho cariño les dí
Incluso a veces en nuestra cama,
cuando un rayo de luz asoma
me parece que somos más
somos más de dos personas
Así que tanto escrúpulo al demonio
esas leves infidelidades se dan a la vuelta de cada esquina
me llevo mis hijos lo de “míos” no determina
van a estar conmigo mejor que contigo
que terminaste siendo …
más … que una gallina.

Usted sabe que a nuestro zoológico, a duras penas le quedan leones, rotarios llegan de visita cada dos por tres algún domingo, pero leones, un par y mal alimentados … ahora bien
Todos conocemos la historia de Robinson Crusoe (o deberíamos), náufrago por la gracia de una tormenta y rescatado por la gracia de Dios luego de vivir solitario en una isla durante 28 años, 2 meses y 19 días.

Recuerdo ese día era el que más esperaba con ansias una alegría me embargaba todo el cuerpo, era un adiós a las tareas, exámenes y demás compromisos que como estudiante era la única responsabilidad que tenía, en fin tres largos meses para descansar, haraganear, jugar.