Desde la extraña epidemia que hacía bailar a la gente en el Siglo XIV, hasta el nunca resuelto magnicidio de JFK, pasando por personajes incógnitos y audaces como D.B. Cooper … como en esta época de ultra tecnología aún no podemos echar luz sobre estas preguntas sin repuestas ?

“Remember el Alamo” la frase resuena aun, cada vez que se trata de reivindicar la posición de un latino en USA ante el atropello de parte de un oriundo Anglosajón tratando de menospreciar su valor ... recuerden El Álamo!
La historia de la goma de mascar se remonta a los antiguos griegos, que masticaban la resina de los árboles de lentisco, dizque para cuidar su higiene dental, acá por nuestros trópicos como no teníamos lentiscos y aun no se les daba por descubrirnos, tenemos un origen más propio.
Romeo y Julieta sí existieron, pero no eran italianos, sino que vivieron en la India y se llamaban Malava y Malati.

Algunas eran realmente horribles; otros eran gobernantes hábiles, tal vez vistas menos favorablemente por acciones que la historia considera injustas.
Hace unos días. Hablaba con mi hija, (una de esas discusiones filosóficas profundas) sobre los super héroes y esta epidemia que les ha agarrado de matarlos a todos …

Aún más cerca en tiempos, de los crímenes de Jack el Destripador, cuya identidad nunca fue descubierta en aquel Londres Victoriano, en los sesentas, la policía nunca supo si Albert DeSalvo, asesino confeso, fue realmente el estrangulador de Boston.

Cuantas veces no ha escuchado usted la frase … “me contó un pajarito que …”?, es increíble, basados en esta suposición, debemos de deducir que los pajaritos están más informados que todos nosotros, es más, más informados que CNN acerca de las cosas que pasan en el mundo …

Hace cincuenta y siete años, exactamente, hoy mismo, pero en 1961, cuando el planeta era más ingenuo y más vivible, bah… habitable, una de las razones por las que mayor número de fricciones se daban entre soviéticos y gringos era la llegada del primer hombre al espacio, quien ganaba esa carrera?
(Pequeña parodia de las pláticas “de hombres” cuando hablamos de mujeres, claro, sin mujeres cerca).