
La ineptitud, inoperancia, incapacidad y todo lo que empiece con “in” menos ingenio, son características de nuestras oficinas públicas y privadas. La tropicalización de las Leyes de Murphy, elaboradas por el gran sabio Dimas Chuchini (es un maestro de lo tropical con “Guanaco Sólido”), dejan en evidencia la adaptación de algunas de ellas a nuestro país.
Adán y Eva tuvieron, en un inicio dos hijos. Caín y Abel, esto es de sobra conocido, pero que pasaría si la historia bíblica no se enmarcara en la época de creación de los tiempos si no en este año y siglo violento que vivimos?
A estas alturas, en el momento que esto se escribe, los hechos son innegables … y son los siguientes:
Es compleja la comprensión de la “bendita frase”, cuando la URSS de Stalin, fue aliada de Occidente mientras hacía tratos “bajo la mesa” con la Alemania Nazi y fue considerada la “salvadora” dela WWII, al tomar Berlìn por el Este en abril de 1945 …

No, no, no, no nos demos garabato, por más que nos jactemos de ello y la sigamos practicando a diario en todo el continente, Latinoamérica no inventó la corrupción administrativa, ni ha sido el nuestro, el único país que la ha llevado a la categoría de excelencia que desde hace 40 años cultiva.
El Salvador, país nuestro querido, vive un tiempo de polarización que además de ser absurdo, carente de argumentos, simplista, berrinche de niños bochincheros … es insoportable.