El rey Carlos II fue la última esperanza de la dinastía de los Habsburgo españoles, que había gobernado una España en constante expansión durante más de un siglo, y no era mucho en quien confiar. Víctima de décadas de endogamia, desde el día de su nacimiento no se esperaba que Carlos viviera. Cuando su reinado llegó, fue amargo, breve y condenaba todo lo que tocaba.

Dice la Biblia que el paraíso terrenal estaba situado en la Mesopotamia, exactamente entre los ríos Tigris y Éufrates. También menciona comarcas que hoy llevan nombres diferentes: Aram es Siria, Persia son Irán e Irak, Anatolia es el sur de Turquía, Moab es Jordania, Filistea es Palestina, Judá es Israel...

La Reina Isabel de Inglaterra (la primera, la “Reina Virgen” que le mientan en los libros de historia) tuvo la suerte de rodearse de exploradores que llenaron al alicaído y primitivo trono inglés una fuente de oro que el Cerro de Potosí (que buscaron como locos españoles y portugueses en América) no les otorgó por llegar tarde …

“La nalga, ocupa el 11% del volumen corporal en mujeres, un poco menos en hombres, pero como nunca las vemos de frente, solemos darles la espalda, por eso los demás observan nuestras nalgas, porque pueden verlas de frente.” (Filósofo usuluteco anónimo)
