
Estaba en el entierro de una persona, al parecer había fallecido de causas naturales, el cuerpo estaba tendido sobre el ataúd de madera color negro, lo habían vestido con un traje

Nunca más, nunca … contamos los días para cerrar los años más tristes de la historia política del país, no podemos reclamar nada, nosotros salvadoreños, nosotros mismos con nuestros votos, los pusimos ahí, pero aprendamos de los errores … nunca más, nunca.

Mirá que te estoy queriendo, mirá que te estoy amando, y justo, ahora me venís a hacer esto a mi … como pudiste, como se te ocurre ? De donde sale esta maldita tendencia a lastimar siempre a quien más queremos ?

Cornelio y su novia tenían todo, y entonces se casaron. Al hacerlo, los esperaba un futuro cuyo detalle es el siguiente:
Alguna vez llevó a algún (a) novio (a) a cenar al “Gran Bonanza” sobre el Bulevar de los Héroes con entrada extra por la primera poniente.