
—Ella dijo que me fuera a la mierda; por eso fue – replicó Quique.
—Eso es mentira, porque yo no le dije eso, porque soy una niña, no un
varón. – dijo como siempre muy firme Mabel.

Corriendo a metros apenas, pero lejos del último vagón del último tren a Moscú, seleccionados vestidos de azul, y un cacho más atrás …algo rezagados el “Primi” y su cuerpo técnico.
Tuve el chance de conocer Pénjamo, después de haberme empilado con el nombre de la locación por la canción, rancherota hermosamente descriptiva de José Alfredo Jiménez,
que lo pintaba como un pequeño paraíso rural…

Creo que Elvis no murió de estreñimiento en medio de un chorro de caca en su baño de Graceland sino que fue una conjura, vive y fue secuestrado por los extraterrestres.

En casi todas las culturas, tirarse pedos (Diccionario Real Academia: Ventosidad que se expele del vientre por el ano) se considera desagradable, incluso odioso. Y, sin embargo, ha seguido siendo una fuente de alegría sin fin durante siglos especialmente para hombres y niños.
Hace mucho tiempo, yo tenía una novia buena y hermosa. Me amaba con una devoción tal, que no pude resistir la tentación de ser malvado. Me solazaba en la traición, en el capricho, en la impuntualidad, en la mentira gratuita.