(Este post fue escrito hace casi 15 años, cuando la vida y el nacimiento de mi hijo varón, me galardonaron con la medalla de padre … nunca lo publiqué, hoy, este día, cobra aun más, mucho más sentido).

“¿Que más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor…” (Alfredo Espino “Un Rancho y un lucero”)
Quiero que cese tu inquisición punitiva sobre mí, te ruego, instigo, suplico que dejes de zaherir, mi ser de forma tan pero tan vil …
Todos conocemos la historia de Robinson Crusoe (o deberíamos), náufrago por la gracia de una tormenta y rescatado por la gracia de Dios luego de vivir solitario en una isla durante 28 años, 2 meses y 19 días.

Como querés que te quiera si no tenés derecho siquiera a caminar seguro por la acera?

Inicio
La Primera Guerra Mundial, fue un conflicto extremadamente sangriento, que trastocó el mapa de Europa de inicios del siglo XX. Peleada básicamente, desde trincheras, se concibió la IWW como “la guerra que acabaría con todas las guerras” … nada más errado.