No, no es que me haya equivocado de refrán, es simple, triste y contundente, en nuestro país el que a hierro mata… cuchillo de palo.
Se acabó el “no estoy para nadie”, “no me pasen llamadas”, “no estoy”, se acabó tu individualidad …
El principal obstáculo a vencer, para nosotros salvadoreños, si queremos realmente solucionar los problemas del país, es tan solo uno: la total falta de identidad.

Yo tenía 11 años, más o menos, vivía en Tegucigalpa, y me acababan de comprar unos tacos de fútbol horribles, con una franja naranja buscapleitos que cubría todos los laterales.
Éramos independientes, libres, tan libres que ni vestirnos necesitábamos, porque nadie había venido a decirnos que nuestras partes pudendas, eran nuestras vergüenzas ….

“Una sola muerte es una tragedia, un millón de muertes es una estadística” (José Stalin)

Por los 907 muertos y 35 desaparecidos en el mes de agosto 2015

En estos días, post descensum consumatum de nuestro querido y jamás candidato a ser abandonado de nuestra preferencia futbolera, Luis Ángel Firpo, se me ha acercado muchísima gente, buena onda … como que se hubiera muerto un pariente algo así …
… poco les ha faltado para decirme “mi más sentido pésame”.

Escuchame bobalicón, caradura de colección, buscón pero cagón, tu presencia es una obstrucción, tu ausencia es una bendición, promotor de destrucción, mártir de quinta extracción, quien te dijo que si vivimos a las patadas … los salvadoreños vivimos mejor?

En las junglas del Magreb africano, los animales se dividían en dos facciones claramente antagónicas, los de Agua y los de Tierra.