La emperatriz romana Mesalina tenía fama de ser una mujer de “sábana inquieta”. La emperatriz, de quien se dice, era “sexualmente promiscua” tenía una serie de amantes. Su intensa vida amorosa también fue la causa de su fallecimiento.

Los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial eran famosos por sacrificar sus vidas en un intento desesperado de cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial para que el Imperio japonés aún pudiera ganar de alguna manera. Y aunque sus acciones no resultaron en una victoria japonesa, el nombre Kamikaze y la idea asociada a él todavía son ampliamente conocidos.

Y entonces … todos en las sociedades previas al siglo IV a. C tenían los dientes amarillos? Los amantes se daban besos apasionados en medio de nubes de halitosis? De donde nacieron los accesorios para la limpieza dental ?
Y entre intentos y espantos, este acto plenamente anti británico, alentado por los estadounidenses enardecidos después de años de Guerra de Secesión, hubiera creado el país más grande del mundo.


Según algunas fuentes, Felipe le confiscó a Juana su fortuna y la dejó tan pobre que ni siquiera podía permitirse el lujo de alimentarse. Por esta época, el padre de Juana también acusó a Felipe de ir tan lejos como para encarcelar a Juana. Fernando actuó destrozado por lo mal que Felipe estaba tratando a su hija, pero ojo … tengan en cuenta su falsa indignación …

Lejos de lo peyorativo del término, la hija de Isabel y Fernando, Reyes Católicos de España, y madre de Carlos I Emperador del Sacro Imperio Romano, fue conocida por esa denominación, ahora bien, las causas que la llevaron a esta “locura” son bastante diferentes a lo que nos enseñaron en la escuela.
Todos conocemos la historia de Robinson Crusoe (o deberíamos), náufrago por la gracia de una tormenta y rescatado por la gracia de Dios luego de vivir solitario en una isla durante 28 años, 2 meses y 19 días.
Antes llorábamos al pelar una cebolla, ahora lloramos al ver el precio que tenemos que pagar para comprarla.
Antes, muuucho antes, quinientos años antes que Colón “llegara” a América, Leif Erikson y sus compañeros exploradores nórdicos avistaron por primera vez las costas boscosas de lo que hoy es el noreste de Canadá, y se convirtieron en los primeros europeos conocidos en poner sus pies en América.