La emperatriz romana Mesalina tenía fama de ser una mujer de “sábana inquieta”. La emperatriz, de quien se dice, era “sexualmente promiscua” tenía una serie de amantes. Su intensa vida amorosa también fue la causa de su fallecimiento.

Los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial eran famosos por sacrificar sus vidas en un intento desesperado de cambiar el rumbo de la Segunda Guerra Mundial para que el Imperio japonés aún pudiera ganar de alguna manera. Y aunque sus acciones no resultaron en una victoria japonesa, el nombre Kamikaze y la idea asociada a él todavía son ampliamente conocidos.

Y entonces … todos en las sociedades previas al siglo IV a. C tenían los dientes amarillos? Los amantes se daban besos apasionados en medio de nubes de halitosis? De donde nacieron los accesorios para la limpieza dental ?
Y entre intentos y espantos, este acto plenamente anti británico, alentado por los estadounidenses enardecidos después de años de Guerra de Secesión, hubiera creado el país más grande del mundo.


Según algunas fuentes, Felipe le confiscó a Juana su fortuna y la dejó tan pobre que ni siquiera podía permitirse el lujo de alimentarse. Por esta época, el padre de Juana también acusó a Felipe de ir tan lejos como para encarcelar a Juana. Fernando actuó destrozado por lo mal que Felipe estaba tratando a su hija, pero ojo … tengan en cuenta su falsa indignación …
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
Resulta que hace unos días, recibí una solicitud de entrevista del CONDON, no decía nada más, no desglosaba las siglas, pero me decía que eran una serie de preguntas con respecto a la época que vivimos.
El rey Carlos II fue la última esperanza de la dinastía de los Habsburgo españoles, que había gobernado una España en constante expansión durante más de un siglo, y no era mucho en quien confiar. Víctima de décadas de endogamia, desde el día de su nacimiento no se esperaba que Carlos viviera. Cuando su reinado llegó, fue amargo, breve y condenaba todo lo que tocaba.