Cuando Magdalena tenía 14 años pensaba que el mundo no era injusto. Que íba a vivir hasta viejita y que lo peor que le podía pasar era que su mamá (mujer de carácter férreo) no la dejase ir a alguna fiesta con el “noviecito rubio de ojos azules y con dinero” que algún día habría de aparecer.
Le pasamos echando a la culpa al 2020, por el Covid19, las muertes, la proliferación de los caprichos políticos, no como estrategia sino por ignorancia, aunque tendemos a olvidar que los países que tomaron iniciativas al respecto ( que fueron más buxos, pues) terminaron el 2020 ya vacunando …


Usted disculpe si no me sumo a su algarabía, ingesta de comida en toneladas métricas, chupi y chupi y similares, la "cumbianchada" y los parientes pasados de guaro … en el establo donde nació el verdadero Protagonista de esta fiesta, no había ni alcohol, ni comida y mucho menos … (Gracias a Dios) cumbias …
Esta es la carta desesperada de amor de un Doctor, que por estar en primera línea, casi no ha tenido día libre por la emergencia del virus, para poder visitar a su amada, una enfermera (María Cetamol Carías) de otro hospital a 250 kilómetros de distancia …él se llama Dr. Hipócrates Tadeo Juro, pero firma como Dr. Hipócrates T. Juro.

Soy un niño de nueve años, compartido, se preguntara usted porque compartido? bueno… porque pertenezco a dos territorios parcelas diferentes, la de mi papá y la de mi mamá…
Somos los tristes escombros que dejó el alud
despojos de lo que fuimos
y quizás nunca
volveremos a ser