Y si, en nombre del fútbol se cometen muchísimos errores y demasiado seguido, como por ejemplo, llamar “Selección Carioca” a la Selección de Brasil … sería valido si solo jugaran futbolistas de Rio de Janeiro …
No fue una novela de Julio Verne, aunque debió serlo … fue realidad y no cuento!

Para conocer un poco más de este detectivesco personaje de mi invención, es bueno leer “Johnny Acetileno” http://danielrucks.com/~danielru/index.php/cuento-breve/1386-johnny-acetileno en este mismo blog.

Dejémonos de garabatos y darnos alfalfa a nosotros mismos, el poder del fútbol en estos gloriosos días importa muy poco de la habilidad incipiente del cipote (11 - 12 años) que la viene meneando bien en una escuelita de fùtbol de Izalco, Departamento de Sonsonate ...

Hoy recibí carta de Aníbal, se acuerdan del seco aquel, portero del equipo de fútbol? Compañero de horas muertas, de escuela y estudios que tuvo que marcharse lejos por aquello de "la situación".
La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.